Hola,
Se me ocurre una idea, ¿qué tal si te propones metas pequeñas?
Si miramos el futuro... lo vemos inmensamente grande, es cuando creemos que tenemos mucho camino por recorrer, nos desanimamos y tiramos la toalla.
Si pensamos en un horizonte al que podamos llegar, nos atrevemos con el proyecto, así que quizás te conviene más ponerte una meta cercana, por ejemplo, a una distancia de tres horas... que puede ser hacer un ejercicio determinado, comer lo adecuado... y saber que dentro de tres horas, obtendrás la meta, que puede ser comerte una pieza de fruta... ir al cine, mirar una revista motivadora...leer, un documental que te guste... en fin, algo grato.
Ponernos premios para alcanzarlos, es estimulante.
Siempre hay que poner premios que ayuden a los propósitos que deseamos.
|