Humildemente te aconsejo que vayas a un gimnasio. Sobre todo si tienes la espalda fastidiada, como yo. En un gimnasio serio el/la entrenador/a sabrá orientarte para que no te hagas daño al ejercitarte. A mi me asesoran muy bien y es fundamental que, ya que te has decidido a hacer algo de deporte, no lo pague tu espalda por no saber. Deja tus complejos a un lado, que en los gym no sólo hay bolsas de músculo. Vamos muchas otras personas (creo que la mayoría), que no vamos ni mucho menos a lucir palmito y que lo primero que hacemos es reirnos de nosotros mismos. Fíjate bien dónde te metes y quizás incluso puedas hacer un día de prueba, a ver si te gusta. En el mío, al menos, sí. Anímate, que es lo más sano!